ISBN-13: 9783659021558 / Hiszpański / Miękka / 2012 / 524 str.
El espanol americano del siglo XVIII en la obra de Abbad y Lasierra, constituye el primer estudio linguistico de la obra de Inigo Abbad y Lasierra, autor culto aragones dieciochesco que viajo a America como ayudante del obispo de Puerto Rico. Para analizar las consecuencias linguisticas de su estadia americana se han seleccionado alguno de los escritos que, motivado por la perdida de la hegemonia politica y economica de Espana sobre el Nuevo Mundo, elaboro a su regreso de la diocesis puertorriquena: el Diario del viaje a America, la Descripcion de las costas de California, la Relacion de la Florida y un documento dedicado a la Descripcion de Panzacola; obras que se revelan como una fuente interesantisima para el estudio del indigenismo y del americanismo lexico, sobre todo por la presencia de todas aquellas voces que se documentan por vez primera. Y es que los textos de Abbad y Lasierra, especialmente el Diario, constituyen el testimonio de un buen observador del Nuevo Mundo, testigo fiel de las peculiaridades de la vida al otro lado del Atlantico y, sobre todo, gran espectador de una America que estaba viviendo un proceso de cambio que la alejaba cada vez mas de la metropoli."
El español americano del siglo XVIII en la obra de Abbad y Lasierra, constituye el primer estudio lingüístico de la obra de Íñigo Abbad y Lasierra, autor culto aragonés dieciochesco que viajó a América como ayudante del obispo de Puerto Rico. Para analizar las consecuencias lingüísticas de su estadía americana se han seleccionado alguno de los escritos que, motivado por la pérdida de la hegemonía política y económica de España sobre el Nuevo Mundo, elaboró a su regreso de la diócesis puertorriqueña: el Diario del viaje a América, la Descripción de las costas de California, la Relación de la Florida y un documento dedicado a la Descripción de Panzacola; obras que se revelan como una fuente interesantísima para el estudio del indigenismo y del americanismo léxico, sobre todo por la presencia de todas aquellas voces que se documentan por vez primera. Y es que los textos de Abbad y Lasierra, especialmente el Diario, constituyen el testimonio de un buen observador del Nuevo Mundo, testigo fiel de las peculiaridades de la vida al otro lado del Atlántico y, sobre todo, gran espectador de una América que estaba viviendo un proceso de cambio que la alejaba cada vez más de la metrópoli.