ISBN-13: 9783659055430 / Hiszpański / Miękka / 2013 / 160 str.
En las siguientes paginas se encontrara la historia de los origenes del movimiento estudiantil latinoamericano. Imbuidos de un fuerte idealismo y depositarios de la energia creadora que caracteriza a la juventud, los jovenes latinoamericanos trajeron a conciencia el olvido u ocultamiento primero. Y volvieron a andar por su tierra. Y volvieron su mirada y sus esfuerzos sobre su nacion. Denunciaron la dependencia cultural respecto de Europa y Estados Unidos; el atraso institucional y las falencias del regimen democratico; la injusticia en la extension y acceso a la educacion; el desconocimiento mutuo entre los paises latinoamericanos y el consecuente reforzamiento de la desconfianza; la injusticia, la desigualdad; se entusiasmaron con la unidad de los pueblos del continente en el marco de la solidaridad y la fraternidad; le asignaron a la juventud estudiosa del continente un rol y una responsabilidad. Los jovenes que en 1908 en Montevideo pusieron la piedra fundamental del movimiento estudiantil revitalizaron la esencia misma de la lucha por la independencia: la unidad de los pueblos del continente. Aqui recuperamos su historia para recrear la posibilidad de la Patria Grande."
En las siguientes páginas se encontrará la historia de los orígenes del movimiento estudiantil latinoamericano. Imbuidos de un fuerte idealismo y depositarios de la energía creadora que caracteriza a la juventud, los jóvenes latinoamericanos trajeron a conciencia el olvido u ocultamiento primero. Y volvieron a andar por su tierra. Y volvieron su mirada y sus esfuerzos sobre su nación. Denunciaron la dependencia cultural respecto de Europa y Estados Unidos; el atraso institucional y las falencias del régimen democrático; la injusticia en la extensión y acceso a la educación; el desconocimiento mutuo entre los países latinoamericanos y el consecuente reforzamiento de la desconfianza; la injusticia, la desigualdad; se entusiasmaron con la unidad de los pueblos del continente en el marco de la solidaridad y la fraternidad; le asignaron a la juventud estudiosa del continente un rol y una responsabilidad. Los jóvenes que en 1908 en Montevideo pusieron la piedra fundamental del movimiento estudiantil revitalizaron la esencia misma de la lucha por la independencia: la unidad de los pueblos del continente. Aquí recuperamos su historia para recrear la posibilidad de la Patria Grande.