Una multitud impresionada se arremolina en torno a una vivienda, donde la policia espera la llegada del juez para poner fin al macabro espectaculo que ha perturbado la tranquilidad de la noche en mi ciudad. Consigo abrirme paso hasta una posicion desde la que puedo distinguir, atonito, detalles reveladores de la escena que ha conmocionado el barrio. Se trata de un companero de profesion, Bruno Mileti, que cuelga de una soga enganchada en una viga de su cochera. Ofrece una estampa escalofriante, con los ojos arrancados de su lugar natural y metidos en la boca. Tienen sitio, pues la lengua esta...
Una multitud impresionada se arremolina en torno a una vivienda, donde la policia espera la llegada del juez para poner fin al macabro espectaculo que...