Parte de una diaspora mayor -de las peor conocidas y mas interesantes de la epoca-, el poco mas del centenar de negros y mulatos enviados a la isla de Trinidad, navego meses por las aguas caribenas en espera de la ansiada recompensa por su lucha al lado del bando espanol en Santo Domingo. Ante el miedo que habia despertado en el area del Caribe el levantamiento armado de Saint-Domingue, Jose Cachon, gobernador de la isla de destino, escribio a la metropoli sus temores acerca de que el movimiento revolucionario y la libertad de los esclavos llegase a las otras Antillas: "Archipielago donde...
Parte de una diaspora mayor -de las peor conocidas y mas interesantes de la epoca-, el poco mas del centenar de negros y mulatos enviados a la isla de...