ISBN-13: 9783845491011 / Hiszpański / Miękka / 2014 / 88 str.
El virus de la hepatitis C se replica en las glandulas sudoriparas ecrinas y en los queratinocitos de piel sana de pacientes con hepatopatia por virus C. Al igual que ocurre en las glandulas salivales, el virus se elimina en las secreciones de las glandulas exocrinas, en este caso, en el sudor. El RNA viral detectado en el sudor esta encapsulado en particulas virales y podria ser infeccioso aunque son necesarios mas estudios para evaluar la capacidad infectiva del virus en el sudor. La deteccion del RNA viral tambien se ha demostrado en todas las capas de la epidermis excepto en la capa cornea por lo que la transmision del virus a traves del contacto directo es altamente improbable si no existe alteracion de la barrera epidermica. No se han demostrado cambios patologicos en las celulas infectadas por lo que la replicacion viral en estas celulas no altera su viabilidad. El porcentaje de celulas glandulares y queratinocitos infectados es mucho menor que el observado en hepatocitos por lo que la replicacion en el tejido cutaneo no contribuye de forma significativa a la viremia."
El virus de la hepatitis C se replica en las glándulas sudoríparas ecrinas y en los queratinocitos de piel sana de pacientes con hepatopatía por virus C. Al igual que ocurre en las glándulas salivales, el virus se elimina en las secreciones de las glándulas exocrinas, en este caso, en el sudor. El RNA viral detectado en el sudor está encapsulado en partículas virales y podría ser infeccioso aunque son necesarios más estudios para evaluar la capacidad infectiva del virus en el sudor. La detección del RNA viral también se ha demostrado en todas las capas de la epidermis excepto en la capa córnea por lo que la transmisión del virus a través del contacto directo es altamente improbable si no existe alteración de la barrera epidérmica. No se han demostrado cambios patológicos en las células infectadas por lo que la replicación viral en estas células no altera su viabilidad. El porcentaje de células glandulares y queratinocitos infectados es mucho menor que el observado en hepatocitos por lo que la replicación en el tejido cutáneo no contribuye de forma significativa a la viremia.