Vivo cada una de las escenas que relato. Sea como sea la realidad, tengo el don de crear momentos inesperados en mi imaginacion, lo que hace que mis mundos imaginarios sean tan reales como la propia realidad. Muchos autores han dejado huella, pero me he ido inclinando por la accion activa, donde ciertos detalles se pierden en el tiempo para que el lector y su propia imaginacion completen a su gusto la trama expuesta. En mi celeridad busco hilos dinamicos donde la accion cabalga a trote dentro de la narrativa, creando de este modo textos faciles, amenos y etereos que se leen en un suspiro.