Manuel Cantera es un jubilado cascarrabias que por precaucion prefiere no confesar sus afectos pero que no duda a la hora de adjudicar sus antipatias: los que dicen que conocen la verdad, los que nunca pierden, los lameculos vocacionales, los bordes, los babosos y los soberbios. La ocupacion habitual de este tipo es mentir y asi corregir (hacer correcta) la imperfecta realidad que para el es este mundo. Le gustaria haber asistido al Sermon de la Montana y hacerse callos en las manos de tanto aplaudir. Dice que su mujer ideal es Emma Bovary. Sostiene que el bacalao era su manjar predilecto.