ISBN-13: 9783659009563 / Hiszpański / Miękka / 2012 / 96 str.
Las mujeres indigenas de Cuetzalan al organizarse para promover proyectos productivos, se enfrentaron no solo con cuestiones sobre como mejorar su vida, sino tambien con ordenes culturales de genero en el ambito domestico, comunitario, asi como en las cooperativas, planteando el reto de cambiar aquellos elementos de la costumbre que las excluye y subordina. El libro analiza como desde estas experiencias, las mujeres vieron en la practica de la justicia un medio para la negociacion y transformacion de las normatividades sexo-genericas. En especial se revisa el caso de la Casa de la Mujer Indigena de Cuetzalan, integrada por mujeres indigenas nahuas de la region, quienes a traves de su participacion en casos de disputa en instancias de justicia tanto indigenas como mestizas, han conseguido discutir los roles masculinos y femeninos alcanzando acuerdos que favorezcan la posicion de las mujeres. Si bien esta puesta en debate se concibe como una transgresion al deber ser asignado culturalmente a hombres y mujeres, su intervencion ha empezado a generar cambios en las relaciones de poder y dominacion imperantes, principalmente dentro del hogar."
Las mujeres indígenas de Cuetzalan al organizarse para promover proyectos productivos, se enfrentaron no sólo con cuestiones sobre cómo mejorar su vida, sino también con órdenes culturales de género en el ámbito doméstico, comunitario, así como en las cooperativas, planteando el reto de cambiar aquellos elementos de la costumbre que las excluye y subordina. El libro analiza como desde estas experiencias, las mujeres vieron en la práctica de la justicia un medio para la negociación y transformación de las normatividades sexo-genéricas. En especial se revisa el caso de la Casa de la Mujer Indígena de Cuetzalan, integrada por mujeres indígenas nahuas de la región, quienes a través de su participación en casos de disputa en instancias de justicia tanto indígenas como mestizas, han conseguido discutir los roles masculinos y femeninos alcanzando acuerdos que favorezcan la posición de las mujeres. Si bien esta puesta en debate se concibe como una transgresión al deber ser asignado culturalmente a hombres y mujeres, su intervención ha empezado a generar cambios en las relaciones de poder y dominación imperantes, principalmente dentro del hogar.