ISBN-13: 9783845494098 / Hiszpański / Miękka / 2012 / 392 str.
Alcala la Real esta localizada en la provincia de Jaen, al sur de Espana y puede considerarse como modelo de comarca olivarera, dada la magnitud de las plantaciones y su importancia socioeconomica, que permite interpretar problemas derivados del manejo actual de la tierra. En los ultimos 25 anos la expansion del olivar supera el 12% de la superficie total. La superposicion de los mapas de pendientes y vegetacion, permite ver la ubicacion preferente del olivar en laderas con inclinaciones entre 8 y 45%, representando el 55% del area total. El resto esta limitado por el suelo, de forma que el manto edafico preferido por el olivo tiene como perfil central el Regosol paraverticalcarico o hipercalcarico, acompanado en las distintas unidades cartograficas intergrados con otros Rogosoles (calcaricos, hipercalcaricos y lepticos), Calcisoles y Cambisoles. Las fuertes pendientes y el caracter leptico de los suelos limitan la expansion del olivo hacia zonas virgenes, de las cotas mas altas, mientras que en las depresiones son los Vertisoles y suelos con manto freatico, relativamente superficial, los que frenan su expansion, permaneciendo los cultivos semillados."
Alcalá la Real está localizada en la provincia de Jaén, al sur de España y puede considerarse como modelo de comarca olivarera, dada la magnitud de las plantaciones y su importancia socioeconómica, que permite interpretar problemas derivados del manejo actual de la tierra. En los últimos 25 años la expansión del olivar supera el 12% de la superficie total. La superposición de los mapas de pendientes y vegetación, permite ver la ubicación preferente del olivar en laderas con inclinaciones entre 8 y 45%, representando el 55% del área total. El resto está limitado por el suelo, de forma que el manto edáfico preferido por el olivo tiene como perfil central el Regosol paraverticalcárico o hipercalcárico, acompañado en las distintas unidades cartográficas intergrados con otros Rogosoles (calcáricos, hipercalcáricos y lépticos), Calcisoles y Cambisoles. Las fuertes pendientes y el carácter léptico de los suelos limitan la expansión del olivo hacia zonas vírgenes, de las cotas más altas, mientras que en las depresiones son los Vertisoles y suelos con manto freático, relativamente superficial, los que frenan su expansión, permaneciendo los cultivos semillados.